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Servicio técnico especializado

Reparación de aire acondicionado Mitsubishi Electric en Madrid

Servicio técnico especializado en la reparación de equipos de aire acondicionado Mitsubishi Electric en Madrid: split doméstico y Kirigamine, Mr. Slim de conductos, cassette y suelo-techo, multisplit MXZ y sistemas VRF City Multi. Diagnóstico con instrumentación, lectura del histórico de errores del equipo e intervención sobre el circuito frigorífico con certificado de manipulación de gases fluorados.

Un equipo de aire acondicionado rara vez se rompe de golpe. Lo normal es que avise durante meses: enfría algo menos cada verano, el compresor arranca y para antes de tiempo, aparece un código en el mando que alguien resetea y que desaparece unos días. Cuando por fin se queda parado en agosto, la avería llevaba tiempo escrita en el equipo. Buena parte de nuestro trabajo consiste en leer esa historia antes de tocar nada.

Los equipos de Mitsubishi Electric ayudan en eso, porque su electrónica documenta lo que le ocurre y lo guarda. Pero hay una trampa que conviene conocer: el mismo código no significa lo mismo en todas las gamas. U3 en un Mr. Slim señala un termistor de la unidad exterior; en un multisplit MXZ señala el termistor del compresor. P1 en un split es la sonda de aspiración. Diagnosticar por código sin mirar la máquina lleva directamente a cambiar la pieza equivocada, y ese error se paga dos veces: la primera en el repuesto, la segunda en la avería que sigue ahí.

Trabajamos sobre las cuatro configuraciones que se ven en Madrid: el split de toda la vida, el Mr. Slim de oficina y local, el multisplit que alimenta tres o cuatro estancias desde una sola máquina en fachada, y el VRF City Multi de edificio completo. Cada una tiene su tabla de códigos, su lógica de protecciones y su forma de fallar. No somos servicio técnico oficial de Mitsubishi Electric: somos un servicio técnico especializado en sus equipos, que es una cosa distinta y conviene decirla al principio y no en la letra pequeña.

Llamar al 919 89 59 27Lunes a viernes, de 9:00 a 20:30

Síntomas

Con qué llega el cliente y qué suele haber detrás

Nadie llama diciendo «tengo el presostato de alta actuando». Se llama diciendo que hace ruido, que gotea o que no enfría. Esta es la traducción, tal y como la hacemos por teléfono antes de salir.

«Enfría, pero mucho menos que el año pasado.»

Pérdida progresiva de rendimiento. Se mide el salto térmico entre el aire de retorno y el de impulsión de la unidad interior: si es pobre, el equipo no está intercambiando calor. Las tres causas habituales son filtros y batería saturados, batería exterior obstruida, y falta de carga por una microfuga que lleva años goteando refrigerante por un abocardado. Las dos primeras se ven en cinco minutos; la tercera exige manómetros.

«Arranca, funciona unos minutos y se para. Y vuelve a empezar.»

Ciclos cortos. El equipo no se está averiando: se está protegiendo una y otra vez. Casi siempre es una protección de alta presión porque la unidad exterior no consigue evacuar el calor, o un corte por sobreintensidad del compresor trabajando contra una presión que no debería existir. La batería exterior sucia, el aire recirculando en un tendedero cerrado o un ventilador exterior a bajo régimen explican la mayoría de estos avisos.

«Gotea agua por la unidad interior.»

Dos caminos distintos y conviene separarlos rápido. Uno es el drenaje: bomba de condensados bloqueada, bandeja con biopelícula, sifón sin agua o desagüe con un bucle y sin pendiente. El otro es la congelación de la batería interior por caudal de aire insuficiente: mientras el equipo funciona no gotea, y en cuanto para y el hielo se deshace el agua desborda la bandeja de golpe. La segunda causa se reconoce porque el goteo aparece al apagar, no al encender.

«Sale un código en el mando y el equipo se apaga.»

Si el código apunta a comunicación entre unidades, el equipo suele estar mecánicamente sano. El punto de fallo casi siempre es la regleta de interconexión entre interior y exterior: un terminal que se ha aflojado por dilatación térmica, corrosión en una caja de conexiones expuesta a la intemperie, o un cable mordido. En instalaciones grandes con bus M-NET, muchas veces ni siquiera hay avería: hay una longitud de cable o una sección por debajo de lo que admite el sistema.

«La máquina de fuera hace un ruido que antes no hacía.»

El ruido nuevo es información. Un zumbido grave y continuo apunta a rodamientos del ventilador degradados tras años de intemperie. Un traqueteo metálico, a hélice desequilibrada o a chapa suelta. Una vibración que se transmite a la pared, a soportes antivibratorios cedidos o a una tubería que ha acabado apoyando contra la estructura. Merece la pena atenderlo: un ventilador que se para acaba disparando protecciones térmicas del inversor.

«Huele mal cuando lo enciendo.»

Materia orgánica en la batería interior, en la bandeja y en el primer tramo de desagüe. La batería trabaja mojada durante toda la temporada de frío y eso es un ambiente perfecto para que se forme biopelícula. No se arregla con ambientador ni con espray: se arregla desmontando, limpiando la batería con producto específico, saneando bandeja y sifón, y dejando el equipo secar antes de cerrar.

«Salta el diferencial cuando el aire arranca.»

Hay una derivación a tierra en alguna parte del circuito. Puede estar en el bobinado del compresor por humedad, en la resistencia de cárter, en el cable de interconexión pinzado, o en una caja de conexiones que ha entrado agua. Es el único síntoma de esta lista ante el que pedimos que no se rearme más: si al rearmar vuelve a saltar, insistir solo sirve para castigar la instalación.

«En invierno tarda muchísimo en calentar y a veces echa aire frío.»

Los ciclos de desescarche son normales: la unidad exterior acumula hielo trabajando en calor y tiene que quitárselo periódicamente, y durante esos minutos no calienta. Deja de ser normal cuando los ciclos son demasiado frecuentes, cuando el equipo no consigue deshacer el hielo, o cuando la sonda exterior lee mal y el equipo desescarcha sin necesitarlo. Ahí ya hay algo que medir.

Proceso

Cómo es realmente una intervención

El orden importa más que las herramientas. Se descarta lo barato antes que lo caro, lo accesible antes que lo cerrado, y lo eléctrico antes que lo frigorífico. Abrir el circuito de refrigerante es lo último que se hace, no lo primero, entre otras cosas porque una vez abierto ya no se puede volver atrás.

  1. Antes de salir: la llamada bien hecha

    Preguntamos el modelo exacto de la placa de características de las dos unidades, el código tal y como aparece en el mando, desde cuándo pasa, si es permanente o intermitente, y si ha habido algo alrededor: una tormenta, un corte de luz, obras en el edificio, una intervención reciente de otro técnico. Esa última pregunta resuelve más averías de las que parece: buena parte de los fallos de configuración y de sondas desprendidas nacen de una visita anterior mal rematada. Con eso decidimos qué repuestos e instrumentos se cargan.

  2. Lectura del equipo, no solo del display

    El código que se ve en pantalla es el último, no necesariamente el importante. Se lee el histórico de fallos almacenado en la placa, que es lo que permite ver si un fallo es recurrente o puntual y en qué orden se dispararon las protecciones. Hay códigos que no se pueden resolver sin ese histórico: una parada forzada de compresor, por ejemplo, no indica qué protección la ordenó, y sin leer el registro cualquier reparación sería a ciegas. Antes de interpretar nada se confirma la gama, porque la tabla de códigos de un Mr. Slim y la de un MXZ no son la misma.

  3. Inspección física: lo accesible primero

    Filtros, rejillas de impulsión y retorno, estado de la batería interior, bandeja, sifón y pendiente del desagüe. Fuera: batería del intercambiador, espacio libre alrededor de la unidad, si hay recirculación de aire caliente por estar metida en un hueco, estado del aislamiento de la línea frigorífica y de los soportes. Muchos avisos de «no enfría» terminan aquí, y decirlo es más honesto que abrir el circuito para justificar la visita.

    Se mide
    Salto térmico entre retorno e impulsión de la unidad interior, con termómetro. · Temperatura de entrada y salida de aire en la unidad exterior.
  4. Comprobaciones eléctricas y de control

    Tensión en bornes con el equipo en carga, nunca en reposo: es la única forma de ver la caída real que provoca una sección de cable insuficiente o un terminal flojo. Consumo del compresor y del ventilador con pinza amperimétrica, contrastado con lo que debería consumir. Aislamiento del bobinado con megóhmetro cuando hay sospecha de derivación. Y termistor por termistor: se mide su resistencia y se contrasta con la tabla del fabricante, porque una sonda que lee dos grados de más no da error pero hace trabajar al equipo donde no debe. La regleta de interconexión se revisa terminal a terminal, con la instalación sin tensión: ese cable lleva tensión de red y abrir la caja sin formación eléctrica es un riesgo real.

    Se mide
    Tensión en bornes con el equipo en carga. · Consumo del compresor y de los ventiladores con pinza amperimétrica. · Aislamiento del bobinado del compresor con megóhmetro. · Resistencia de cada termistor contra la tabla del fabricante.
  5. Medida del circuito frigorífico

    Solo cuando lo aeráulico y lo eléctrico están descartados. Se conectan manómetros a la toma de servicio y se leen presiones de alta y de baja, temperatura de descarga, recalentamiento y subenfriamiento. Esa combinación de datos es lo que separa tres averías que el cliente vive igual: falta de carga —descarga caliente con la presión de alta baja—, sobrecarga con retorno de líquido al compresor —descarga anormalmente fría—, y restricción en el circuito. Manipular el circuito de refrigerante exige certificado personal de manipulación de gases fluorados. No es un trámite: hacerlo sin él es una infracción.

    Se mide
    Presión de alta y de baja con manómetros en la toma de servicio. · Temperatura de descarga del compresor. · Recalentamiento y subenfriamiento calculados sobre las presiones leídas.
  6. Localización de la fuga, cuando la hay

    Detector electrónico recorriendo el trazado, espuma en racores y uniones, y presurización con nitrógeno en el tramo aislado cuando la fuga es lenta y no se deja encontrar de otra manera. Recargar sin localizar la fuga es tirar el dinero del cliente y emitir refrigerante a la atmósfera; la normativa de gases fluorados obliga a reparar la fuga antes de recargar, y además el equipo vuelve a fallar el verano siguiente. El punto donde más aparecen es el abocardado: la vibración y los ciclos térmicos van aflojando la unión, sobre todo si en su día se apretó a ojo.

    Se mide
    Barrido con detector electrónico de fugas. · Prueba de estanquidad con nitrógeno y caída de presión en el tiempo.
  7. Reparación, vacío y verificación

    Reparada la fuga o sustituido el componente, se hace vacío con bomba y se comprueba con vacuómetro que la presión se mantiene: si sube, o queda humedad dentro o la fuga sigue ahí. La carga se repone por peso, según lo que indica la placa de características más el suplemento por longitud de línea, no «hasta que las presiones parezcan bien». Después se deja el equipo funcionando el tiempo suficiente para ver un ciclo completo en el modo real, y se vuelve a leer el histórico para confirmar que no queda nada registrado.

    Se mide
    Nivel de vacío alcanzado y estabilidad de la presión con vacuómetro. · Carga de refrigerante por peso con báscula. · Presiones y consumo en régimen, con el equipo ya funcionando.
  8. La conversación incómoda: reparar o sustituir

    Hay averías que hacen que la pregunta correcta no sea «cuánto cuesta arreglarlo». Un compresor bloqueado obliga a descartar antes la placa del inversor, porque son dos reparaciones de coste muy distinto y se separan con una medición. Un equipo antiguo puede no tener repuesto disponible. Y los equipos con R22 no admiten recarga: esa sustancia está prohibida en la Unión Europea, también la reciclada, así que la única vía real es la sustitución. Preferimos decirlo antes de facturar un diagnóstico que no lleva a ninguna parte.

Averías

Las averías que más aparecen en esta gama

No son las más espectaculares, son las más repetidas. Casi todas comparten algo: llevaban tiempo dando señales.

Fuga lenta en un abocardado

Es la avería más frecuente del parque instalado y casi nunca es un fallo del equipo, sino de la unión. El abocardado es un cono practicado en el extremo del tubo de cobre que sella contra el racor al apretar la tuerca. Si el cono se hizo con la herramienta mal ajustada, si quedó rebaba, o si se apretó sin llave dinamométrica, la unión sella al principio y va perdiendo estanquidad con la vibración y los ciclos de dilatación. El refrigerante se escapa gramo a gramo durante años.

Antes de dar la cara: El equipo enfría cada vez peor sin dar error, hasta que un verano dispara protección por temperatura de descarga alta. En el racor suele verse una mancha de aceite: el refrigerante arrastra aceite del compresor al salir, y esa mancha es la firma de la fuga.

  • U2 (split)
  • U2 (multisplit)
  • UL (multisplit)
  • 1102 (VRF)

La unidad exterior no puede evacuar el calor

La batería del intercambiador exterior tiene que ceder al aire todo el calor que el equipo saca de la casa. Si las aletas están tapadas por pelusa, polen o suciedad, o si la máquina está metida en un tendedero cerrado donde vuelve a aspirar su propio aire caliente, la presión de condensación se dispara y actúa el presostato de alta. El compresor, mientras tanto, ha estado trabajando forzado.

Antes de dar la cara: Ciclos cortos en los días de más calor, consumo alto, y un equipo que en mayo funcionaba bien y en julio no. Es estacional casi por definición.

  • U1 (split)
  • UP (split)
  • U1 (multisplit)
  • 1302 (VRF)

Drenaje obstruido y bomba de condensados

Un equipo en frío condensa agua continuamente y la evacúa por gravedad o por bomba. La bandeja acumula polvo que, mezclado con agua, forma una pasta que termina en el desagüe. En cassettes y conductos, además, el desagüe suele ir por falso techo con pendientes justas y algún bucle involuntario. Cuando el agua no sale, el flotador corta el equipo. Si el flotador falla, el agua aparece en el techo del piso de abajo.

Antes de dar la cara: Goteo por la unidad interior, manchas de humedad en el falso techo, o un equipo que se para sin motivo aparente a los pocos minutos de arrancar en frío.

  • P4 (split)
  • P5 (split)
  • PA (multisplit)
  • 2500 (VRF)
  • 2502 (VRF)

Pérdida de comunicación entre unidades

La unidad interior y la exterior hablan por un cable que, en la gama split, comparte trazado con la alimentación. Los puntos de fallo son siempre los mismos: terminales que se aflojan por los ciclos térmicos, corrosión en cajas de conexión mal selladas, cable pinzado en el paso de pared, y roedores en patios interiores. En sistemas VRF con bus M-NET la lista se amplía a una causa que no es avería: haberse pasado de longitud o haber usado una sección de cable inferior a la exigida.

Antes de dar la cara: Código en pantalla y equipo parado, a menudo de forma intermitente y con más frecuencia cuando llueve o hace mucho calor. La intermitencia es precisamente lo que delata un contacto flojo.

  • E6 (split)
  • E9 (split)
  • E8 (multisplit)
  • 6607 (VRF)
  • 6608 (VRF)

Ventilador exterior degradado

El motor del ventilador exterior está a la intemperie toda su vida. Los rodamientos se secan, la hélice acumula desequilibrio, y el motor empieza a girar por debajo del régimen que le ordena la placa. El equipo lo detecta y se para antes de que el motor se queme. En cuanto el ventilador deja de mover aire, además, el disipador de la electrónica de potencia deja de refrigerarse y se dispara su propia protección térmica.

Antes de dar la cara: Ruido nuevo semanas o meses antes del fallo. Es la avería que más se anuncia y la que más se ignora.

  • U8 (split)
  • U5 (split)
  • U8 (multisplit)
  • 4230 (VRF)

Electrónica de potencia y compresor

Los equipos inverter llevan un módulo de potencia que fabrica la frecuencia con la que gira el compresor. Cuando aparece un corte por sobreintensidad hay dos escenarios muy distintos: que el módulo esté averiado, o que el compresor esté gripado o con el bobinado en corto. Se separan midiendo el aislamiento del compresor antes de decidir. Montar una placa nueva contra un compresor en cortocircuito la destruye en el arranque, y esa es exactamente la reparación que hay que evitar.

Antes de dar la cara: El equipo intenta arrancar, hace un esfuerzo audible y corta a los pocos segundos. Si se insiste en rearmar una y otra vez, la situación empeora.

  • U6 (split)
  • UF (split)
  • UF (multisplit)
  • 4240 (VRF)

Sondas averiadas o desprendidas

Las sondas de temperatura son termistores que van clipados a la tubería o alojados en una vaina. Fallan de dos formas: dejando de leer, lo que da error inmediato, o soltándose de su alojamiento, lo que es peor porque siguen leyendo, pero leen aire en vez de tubo. El equipo entonces toma decisiones basadas en un dato falso y funciona mal sin dar código durante un tiempo.

Antes de dar la cara: Comportamiento errático: ciclos raros, temperaturas que no cuadran con lo que marca el mando, rendimiento pobre sin causa aparente.

  • P1 (split)
  • P2 (split)
  • U3 (split)
  • U3 (multisplit)
  • 5101 (VRF)

Configuración incorrecta tras una intervención

Cambiar una placa de control o sustituir una unidad implica replicar la configuración original: microinterruptores, direccionamiento y combinaciones admitidas. Si no se replica, el sistema arranca pero no reconoce lo que tiene conectado. Es un tipo de fallo que no es de desgaste: aparece siempre justo después de que alguien haya tocado la instalación, y por eso siempre preguntamos si ha habido una visita previa.

Antes de dar la cara: Instalación recién hecha o recién reparada que no termina de arrancar, o que arranca y da error a los pocos minutos con un código de configuración.

  • EE (split)
  • EA (multisplit)
  • Eb (multisplit)
  • 7101 (VRF)
  • 7130 (VRF)

Alcance

Qué entra y qué no

Decirlo antes evita la conversación incómoda de después.

Qué incluye la intervención

  • Diagnóstico con instrumentación real: manómetros, pinza amperimétrica, multímetro, termómetro, megóhmetro y detector electrónico de fugas.
  • Lectura e interpretación del histórico de errores almacenado en la placa, no solo del código que aparece en el display.
  • Reparación eléctrica y de control: termistores, placas de control y de potencia, motores de ventilador, contactores, y revisión del cableado de interconexión entre unidades.
  • Intervención sobre el circuito frigorífico con certificado personal de manipulación de gases fluorados: localización de fugas, reparación de abocardados y uniones, vacío, deshidratación y carga por peso.
  • Drenaje completo: bomba de condensados, bandeja, flotador, sifón y trazado del desagüe.
  • Limpieza técnica de la batería interior y exterior, de la bandeja y del circuito de aire, con producto específico y no con espray de superficie.
  • Sustitución de componentes con el repuesto correspondiente al modelo concreto, no con equivalencias aproximadas.
  • Verificación posterior con el equipo en funcionamiento durante un ciclo completo y relectura del histórico.
  • Explicación de qué se ha encontrado, apoyada en el código y en la medición que lo sostiene. Las mediciones tomadas quedan a disposición del cliente.

Qué no hacemos

Decir dónde termina el trabajo evita que el cliente descubra el límite el día que le importa.

  • No somos servicio técnico oficial de Mitsubishi Electric, no estamos asociados al fabricante y no tramitamos garantías de marca. Si el equipo está en garantía del fabricante, lo primero que le diremos es que acuda a ella.
  • No hacemos obra civil: rozas, canalizaciones nuevas, tabiquería, andamios ni montajes que requieran medios de elevación.
  • No intervenimos en la instalación eléctrica del edificio más allá del circuito propio del equipo. Si el problema está en la acometida, en la sección del cable o en el cuadro, lo decimos y corresponde a un electricista o a la propiedad.
  • No recargamos refrigerante sin localizar antes la fuga. La normativa de gases fluorados obliga a reparar antes de recargar, y además no resolvería nada.
  • No recargamos equipos con R22: esa sustancia está prohibida en la Unión Europea, incluida la reciclada. En esos casos la vía es la sustitución del equipo y lo planteamos como tal.
  • No mantenemos vivo un equipo sin repuestos disponibles fingiendo lo contrario. Si un modelo ya no tiene placa ni compresor de recambio, se dice antes de empezar.
  • No damos diagnóstico cerrado por teléfono. Un código acota el problema, y eso es útil, pero no lo cierra.

Equipos

Equipos que atendemos

La gama importa porque determina la tabla de códigos, la lógica de protecciones y el tipo de repuesto. Estas son las series sobre las que trabajamos.

Split doméstico
MSZ, unidades interiores de pared, incluida la serie Kirigamine · MUZ y SUZ, unidades exteriores domésticas
Mr. Slim, para oficina y local
PKA, mural · PLA, cassette de cuatro vías · SLZ, cassette compacto · PEA y SEZ, conductos · PUZ, unidades exteriores
Multisplit
MXZ, unidades exteriores de 2 a 8 conexiones · Interiores MSZ, MLZ, SEZ y PEAD conectadas a una MXZ · Cajas de reparto PAC-MK
VRF City Multi
PUHY, unidades exteriores de bomba de calor · PURY, unidades exteriores con recuperación de calor · BC controller de los sistemas de tres tubos · Interiores PLFY, PEFY, PKFY y PMFY sobre bus M-NET

Códigos de error

Códigos de error relacionados

Cada ficha está publicada bajo su gama, porque el mismo código significa cosas distintas según la máquina. Estos son los que conviene enlazar desde esta página y por qué.

CódigoGamaQué indica
U1Split y Mr. SlimEl código de julio. Alta presión, y detrás casi siempre una unidad exterior que no consigue evacuar el calor. Es el que mejor conecta con el síntoma de ciclos cortos.
U2Split y Mr. SlimTemperatura de descarga alta por falta de refrigerante. Es la puerta natural a la conversación sobre fugas, que es la avería más frecuente de toda la gama.
E6Split y Mr. SlimPérdida de comunicación entre interior y exterior. Uno de los códigos más vistos, y el que explica por qué la regleta de interconexión es el primer sitio donde se mira.
P6Split y Mr. SlimProtección por congelación o sobrecalentamiento. Es el código que más veces se resuelve limpiando filtros, así que enlazarlo ahorra visitas y genera confianza.
P5Split y Mr. SlimBomba de condensados. Sostiene el síntoma del goteo, que para el cliente es el más urgente porque puede acabar dañando a un vecino.
FLSplit y Mr. SlimFuga de refrigerante detectada por el sensor. Es el único código de esta lista con implicación de seguridad por tratarse de R32, clasificado A2L, y por eso merece enlace destacado.
UFSplit y Mr. SlimCompresor bloqueado. Es donde se decide si el equipo se repara o se sustituye, y donde explicamos que antes hay que descartar la placa del inversor.
U6Split y Mr. SlimSobreintensidad o módulo de potencia. Complementa al UF: los dos se resuelven con la misma medición de aislamiento y llevan a reparaciones de coste muy distinto.
U8Split y Mr. SlimParada de protección del ventilador exterior. Es el destino natural del síntoma «hace un ruido nuevo».
U1Multisplit MXZMisma etiqueta que en split, otra máquina y otros umbrales de disparo. Sirve para justificar delante del lector por qué las fichas van separadas por gama.
U3Multisplit MXZEl caso didáctico por excelencia: aquí es el termistor del compresor y en Mr. Slim es un termistor de la unidad exterior. Confundirlos lleva a cambiar la pieza equivocada.
ULMultisplit MXZBaja presión. Es el código que aparece cuando la pérdida de carga ya no es lenta, y refuerza el mensaje de reparar la fuga antes de recargar.
EAMultisplit MXZCableado cruzado o exceso de unidades. Típico de instalación recién hecha, muy útil para quien busca una segunda opinión sobre un montaje reciente.
1302VRF City MultiAlta presión con más de veinte causas documentadas. Demuestra mejor que ningún texto comercial por qué un VRF no se diagnostica por teléfono.
6607VRF City MultiSin acuse de recibo en el bus M-NET. Frecuente en instalaciones grandes y muchas veces no es avería, sino longitud o sección de cable fuera de lo admitido.
2500VRF City MultiSonda de drenaje sumergida. Es el aviso que precede a una fuga visible en el falso techo de una oficina, y por eso conviene que se entienda antes de que pase.
4102VRF City MultiFalta de fase. Buen ejemplo de código que apunta al cuadro eléctrico y no a la máquina, algo que en instalaciones terciarias cambia por completo a quién hay que llamar.

Ver todos los códigos por máquina

Dudas

Preguntas sobre la reparación de aire acondicionado

¿Puedo seguir usando el equipo si muestra un código de error?

Depende del código, y la diferencia es grande. Si el equipo indica fuga de refrigerante, hay que ventilar la estancia, no encender llamas y no insistir en reiniciar. Si indica compresor bloqueado, rearmar una y otra vez solo empeora el daño. En cambio, una protección por congelación suele resolverse limpiando filtros y despejando rejillas, y un error de comunicación con el mando puede aparecer con la máquina perfectamente sana. Anote el código exacto y el modelo de la placa de características antes de llamar: acorta mucho el diagnóstico.

¿Por qué no se recarga de gas y ya está?

Porque un circuito frigorífico es estanco y no consume refrigerante: si falta, es que se ha escapado por algún sitio. La normativa de gases fluorados obliga a localizar y reparar la fuga antes de recargar. Recargar sin repararla significa emitir ese refrigerante a la atmósfera, pagar dos veces y volver a quedarse sin frío la temporada siguiente.

Mi vecino tiene el mismo código en su equipo, ¿es la misma avería?

Solo si tiene la misma gama de máquina. Un mismo identificador significa cosas distintas en distintas gamas de Mitsubishi Electric: U3 es un termistor de la unidad exterior en Mr. Slim y el termistor del compresor en un multisplit MXZ; P1 es la sonda de aspiración en un split. Por eso publicamos cada ficha bajo su máquina y no en una tabla universal.

¿Qué diferencia hay entre limpiar los filtros y una limpieza técnica?

Los filtros los puede sacar y lavar el propio usuario, y conviene hacerlo con frecuencia durante la temporada de uso. Una limpieza técnica es otra cosa: se accede a la batería del intercambiador y se limpia con producto específico, se sanean la bandeja de condensados y el sifón, se revisa el desagüe y se limpia la turbina del ventilador. Es lo que resuelve los olores, que no vienen del filtro sino de la batería mojada.

¿Cada cuánto hay que hacer mantenimiento?

En un split doméstico, una revisión anual antes del verano es suficiente. En instalaciones de potencia térmica superior a 70 kW existen inspecciones periódicas obligatorias según el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, que es el caso de muchos sistemas VRF de oficina.

Salta el diferencial cada vez que arranca el aire, ¿lo rearmo?

Una vez, para confirmar. Si vuelve a saltar, no insista. Ese comportamiento indica una derivación a tierra en el circuito del equipo, que puede estar en el bobinado del compresor, en la resistencia de cárter o en el cable de interconexión. Rearmar repetidamente no lo arregla y castiga la instalación.

Un técnico me dice que es el compresor y otro que es la placa. ¿Cómo se sabe?

Se sabe midiendo. Ante un corte por sobreintensidad hay que comprobar el aislamiento del bobinado del compresor antes de decidir nada. Si el compresor está sano, la sospecha va a la electrónica de potencia. Es una medición sencilla para un técnico y la diferencia de coste entre las dos reparaciones es lo bastante grande como para justificar hacerla siempre.

¿Puedo poner un equipo de más potencia aprovechando la instalación que ya tengo?

No siempre. Hay tres cosas que comprobar: que la acometida eléctrica admita el nuevo consumo, que el emplazamiento de la unidad exterior tenga ventilación suficiente para disipar más calor, y que las líneas frigoríficas existentes sean compatibles en diámetro y longitud con el equipo nuevo. Si alguna de las tres falla, el equipo funcionará mal desde el primer día.

Dónde

Distritos de Madrid en los que trabajamos

Mitsutec es un servicio técnico especializado en equipos Mitsubishi Electric. No es servicio técnico oficial de la marca ni mantiene vinculación con el fabricante. Las denominaciones de series y modelos se usan únicamente para identificar los equipos sobre los que se interviene.